La Crisis y cómo liarla parda. I


Tras la que está cayendo estas últimas semanas en los mercados financieros, tras lo que algunos han dado en llamar “el colapso del centro neurálgico del capitalismo global“, a muchos nos ha dado por jugar a economistas o preguntarnos por las consecuencias y el origen de la crisis financiera.

LA MADRE DEL CORDERO

¿Cuál es el origen? ¿De dónde viene el problema? Algunos de los “expertos” se limitan a decir que no hay ningún problema y que se trata de una “purga” normal del mercado. Otros apuntan a la falta de regulación por parte del Estado, obedeciendo las reglas del “laissez faire” que impone el neoliberalismo y señalando a éste como causa última de lo acontecido. Pero los hay también que afirman que se trata de un problema sistémico, que no es sĺo un problema de desregulación, y que lo que se está tambaleando el tinglado es la mismísima naturaleza del sistema capitalista.

Los primeros, siempre desde mi punto de vista, no tienen demasiado crédito. Se suele tratar de ultraliberales de los que reducen todo razonamiento económico a meras justificaciones de una ideología. Son los de “la búsqueda del beneficio individual lleva al beneficio común”, o de “el mercado no debe ser regulado, el mercado se autoregula gracias a la mano invisible”, etc. Al hablar de la crisis, como ya he dicho antes, recurren a que se está produciendo una sana “regulación del mercado” y que perecerá toda aquella empresa que no sea “apta”; si se les pregunta que cuales son las aptas responden que aquellas que conseguirán sobrevivir; pensamiento circular que no dice absolutamente nada… y tan anchos. Y si les interpelas sobre las consecuencias que pueda tener en millones de seres humanos se limitan a dar un paso más allá de Pilatos: no se lavan, sino que se frotan las manos.

Luego, entre los que afirman que ha sido un problema de regulación, sañalando la doctrina liberal de los neocons como culpable, y los que defienden que la cosa viene de más lejos y que es el propio sistema capitalista el que está viciado, yo, sin tener mucha idea y como la mayoría de los mortales, me inclinaba más a pensar que la “simple” desregulación podía ser la última causa (opción más prudente, más cercana y que no necesita tantos conocimientos a priori para ser comprendida). Pero el otro día leí un artículo que me pareció bastante interesante:

Y SE HIZO LA LUZ

Dicho artículo empezaba hablando de la época dorada del capitalismo contemporáneo. La reconstrucción de Europa y del Este asiático tras la segunda guerra mundial trajo al mundo 25-30 años de rápido crecimiento continuado. El modelo económico imperante durante esa época fue un modelo keynesiano, con severos controles estatales de la actividad del mercado (+ políticas fiscales y monetarias que minimizaran la inflación y salarios relativamente altos que estimularan la demanda). Pero este capitalismo en pleno creciemiento continuado desembocó en lo que se dio en llamar la “estanflación”: bajo crecimiento pero elevada inflación. ¿Por qué? A este punto se llega debido a un aumento enorme de la capacidad productiva (gracias a la reconstrucción de Alemania y Japón, o el rápido crecimiento de Taiwan, Corea del Sur, etc.), lo que incrementó la competencia global en cuanto a la producción al tiempo que no aumentaba el poder adquisitivo y, por lo tanto, la demanda global (debido a las desigualdades sociales dentro y entre los diferentes países).

Ante esa situación de “erosión de la tasa de beneficio”, debida a la sobreproducción, el capitalismo ha ido poniendo en práctica tres estrategias diferentes:

LAS TRES MARÍAS: LA CACA, LA MIERDA Y LA …

1- Reestructuración neoliberal. El objetivo era dar vigor de nuevo a la acumulación de capital, esperando que los ricos reinviertan ese capital y alimentar así el crecimiento. Para ello se levantan las restricciones estatales al capital y se pone en práctica una redistribución de los ingresos de las clases pobres y medias hacia los ricos. El reaganismo-tatcherismo acaba con Keynes.

Contraindicaciones: la redistribución a favor de los ricos estrangula a los pobres y clases medias, lo que se traduce en una bajada de la demanda.

El crecimiento global en esta época, los 80 y los 90, fue del 1,4% y 1,1% respectivamente (en los 60, con las políticas restrictivas, era del 3,5%). El capitalismo se veía obligado a buscar otra vía de escape…

2- Globalización. En esta ocasión, se incorporan zonas semicapitalistas o no capitalistas a la economía global de mercado a la vez que se eliminan obstáculos a la movilidad del capital con el objetivo de ganar, por un lado, nuevos mercados y, por otro, mano de obra barata, nuevas fuentes de materias primeras, construcción de nuevas infraestructuras, etc.

Contraindicaciones: acentúa todavía más el problema de sobreproducción, añadiendo capacidad productiva, y no aumentando al mismo ritmo la demanda (persistencia o acentuación de las desigualdades sociales).

Ante el problema inicial y tras las ineficientes reestructuración neoliberal y globalización, resultaba vital encontrar otra tercera vía de escape. Y esa , metidos hasta el cuello, estábamos.

3- …

En breve continuaré con la segunda parte; no lo dejo aquí por “deshonestidad”, que también (si estáis interesados en leer la continuación podéis suscribiros al RSS o recibir las actualizaciones vía mail), sino por no dejar un tocho de espesa lectura; a la vez que por falta de tiempo para trasncribir lo que sigue. Disculpad y lo dicho, en un par de días publico la suite.

(la continuación ya está disponible en “La crisis y cómo liarla parda. II“)

Anuncios

4 comentarios to “La Crisis y cómo liarla parda. I”

  1. Adrian Vogel Says:

    Precisamente a Krugman le han concedido el Nobel de Economía por sus análisis de las nuevas pautas económicas como resultado de la globalización y su impacto en el comercio internacional. Su trabajo data de 1979 y está considerado como un “neokenysiano” (perdón si lo he escrito mal).El otro día John, que es economista, recomendaba en mi blog leer a Nouriel Roubini, que en Septiembre del 2006 anticipo paso por paso la actual crisis ante una reunión del FMI. Y dejaba este enlace:http://www.rgemonitor.com/roubinimonitor/253323/the_decline_of_the_american_empire

  2. Jose Says:

    Gracias Adrian por el link (y felicitarte por tu interesante blog). A mi me sale como que es necesario registrarse para leer el artículo. Copio la dirección de otra página sobre Roubini por si pudiera interesar a alguien:http://www.rgemonitor.com/blog/roubini

  3. Jose Says:

    * página alojada en el mismo site.

  4. El fin del neoliberalismo. « Annelida's Blog Says:

    […] fin del neoliberalismo. 5 Junio 2010 No eran pocos los que, con la crisis “sistémica”, vieron el fin del neoliberalismo que venía a […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: